En homenaje a la película francesa del mismo nombre, en la que con una mezcla de melancolía y esperanza un profesor de infantil se involucraba hasta el tuétano un día si y otro también en la vida de sus alumnos, escribo hoy las primeras entradas de este blog.
Porque desde aquel día y hasta ahora, en cuestión de educación, se que cada día es una nueva oportunidad.
Por eso, hoy empieza todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario